Conmemoración de los 80 años del Llamamiento del 18 de junio [fr]

Mensaje de Geneviève Darrieussecq, Secretaria de Estado ante el Ministerio de las Fuerzas Armadas, con motivo del Día Nacional de Conmemoración del histórico llamado del General de Gaulle a rechazar la derrota y continuar el combate contra el enemigo.

JPEG

"Me veía a mí mismo, solo y completamente desvalido, como un hombre en la orilla de un océano que pretendía cruzar nadando."

El 17 de junio de 1940, en los aires, entre Burdeos y Londres, Charles de Gaulle dimensiona la inmensidad de la tarea que tiene ante él, siendo que la derrota de Francia es un hecho, que el armisticio ha sido solicitado, y que el espíritu de abandono ha triunfado.

Al dejar el suelo nacional, opta por la excepción, se niega a rebajarse.

En las orillas del Támesis, no lo espera nada, ni tropa ni arma, ni buque ni avión. En Francia, ninguna organización se prepara para apoyar su acción. Todo está por construirse.

El Reino Unido ofrece a este «náufrago de la desolación», la primera de sus armas: las ondas de la BBC. En la mañana del 18 de junio de 1940, el General de Gaulle redacta unas palabras que ya son parte de nuestra historia. Son las 18 horas cuando las pronuncia. Por la noche, estas palabras irrevocables cruzan el Canal de La Mancha y siembran las semillas de la esperanza.

Es el Llamamiento del 18 de junio, y sucedió hace exactamente 80 años.

El General de Gaulle es la primera voz en oponerse públicamente al armisticio y explicar por qué el combate debe continuar. Proclama que la derrota de Francia no es definitiva porque esta guerra es una guerra mundial. Lanza un llamado a unirse, dirigido a militares, especialistas, ingenieros… Termina con un mensaje de esperanza, que encendería la llama de la resistencia, que crecería sin jamás apagarse.

El Llamamiento del 18 de junio no es el texto de una noche, es el comienzo de una epopeya: aquella de una Francia libre, y de una Francia combatiente.

Pocos lo oyeron, sólo unos pocos grupos decididos y algunos valientes solitarios viajan a Londres. Son la primera línea de aquellos que se negaron a la sumisión. Nada conseguiría detener el crecimiento de la Francia libre. Los combatientes franceses se distinguieron y, en todas partes, llevaron las armas de Francia. Sus éxitos y sus sacrificios se unieron a los de la Resistencia interior, a los del «ejército de la sombra». Tantos destinos comunes reunidos en una misma lucha: el rechazo de la colaboración y la liberación de la patria. Tantas mujeres y tantos hombres que, en las horas más sombrías, eligieron no renunciar jamás.

De Gaulle no sólo pretendía que algunos franceses volvieran a la guerra, sino que Francia siguiera en ella. Al construir un ejército francés, al organizar el gobierno, preparaba – para el día de victoria – el puesto de nuestro país en la mesa de los vencedores y el regreso de la República.

En este año dedicado al General de Gaulle, recordamos la fuerza de su mensaje.
Esta herencia sigue vigente y, más que nunca, «el hombre del 18 de junio» constituye un elemento de nuestro consenso nacional y una parte de nuestra identidad colectiva.

PDF - 385.7 KB
Texto del Llamamiento del 18 de junio de 1940
(PDF - 385.7 KB)

publie le 18/06/2020

Subir