Conmemoración del aniversario 102 del Armisticio de 1918 [fr]

Discurso del Embajador Roland Dubertrand pronunciado el 11 de noviembre de 2020 en el Mausoleo francés del Cementerio general de Santiago.

Señoras y señores, queridos amigos,

Es un día muy especial el que nos une hoy. Hace exactamente un siglo, el Soldado Desconocido fue inhumado bajo el Arco del Triunfo en París.

Con este homenaje que se le rindió, Francia recordó a todos sus hijos que cayeron en el campo del honor en el devastador conflicto de la Primera Guerra Mundial. Las familias de las víctimas, desconsoladas y lastimadas, también pudieron recogerse y encontrar consuelo en el reconocimiento de la Patria a sus hijos desaparecidos.

¿Cómo eran estos héroes? Hombre vulnerables, extenuados por cuatro años de lucha, hombres que se iban sin siempre pensar en regresar. Hombres que dejaron sus hogares para cumplir con el deber supremo. Hombres que dejaron su mundo, incluso aquí en Chile, y se pusieron en movimiento, impulsados por el mismo llamado a defender el país. Hombres ordinarios empujados por lo extraordinario y valientes, dispuestos a superar sus miedos y debilidades y a sacrificarse por Francia.

El 11 de noviembre de 1918 se obtuvo la victoria. Una victoria pagada cara y que nos obliga. Todos estos hombres, todas estas mujeres, todas estas familias que, hace cien años, participaron de una forma u otra en la Gran Guerra, se entregaron, lucharon y murieron por nuestra libertad, por la defensa de nuestros valores e ideales, cuestión que sigue siendo relevante en la actualidad. El sacrificio de estos franceses venidos de todos los horizontes tiene que mantenerse en nuestras memorias. Nos recuerda la dignidad y los deberes que nos confiere nuestra pertenencia a la Nación.

Hoy, en 2020, nuestro mundo se enfrenta a nuevos desafíos, la pandemia, los extremismos... Aunque las dificultades no son comparables a las que padecieron nuestros antepasados hace un siglo, afectan nuestras vidas, nuestros comportamientos, nuestra sociedad en su conjunto. Propagan el sufrimiento e inspiran miedo. Si bien esta situación afecta nuestra vida diaria y puede ser difícil, no debemos dejar que la emoción dicte nuestro comportamiento, ni ceder a la tentación de encerrarnos en nosotros mismos. Para superar esta crisis, como nuestros predecesores, debemos mostrar determinación y solidaridad, avanzando con nuestros aliados y socios.

Hoy recordamos a los franceses de Chile que participaron en la Gran Guerra y reafirmamos la larga amistad que mantienen nuestros dos países. En este día, también rendimos homenaje a todos los soldados que murieron por Francia, veinte desde principios de este año; nuestro país está involucrado en varios teatros de operaciones exteriores donde tiene que pagar el precio de la sangre para defender la paz y preservar nuestros valores, consagrados en los principios que fundamentan las Naciones Unidas.

Juntos, al lado de la 4ª Compañía “Pompe France” de Santiago que agradezco y que mantiene el recuerdo de nuestros Veteranos, no olvidemos los sacrificios de la Primera Guerra Mundial y los de los voluntarios de hoy, permanezcamos unidos ante los nuevos desafíos y, con confianza, miremos hacia el futuro.

¡Viva la República, viva Chile y viva Francia!

Lea también el mensaje de Geneviève Darrieusecq, ministra delegada ante la ministra de las Fuerzas Armadas, encargada de la Memoria y los Excombatientes
Word - 14.4 KB
Mensaje de Geneviève Darrieusecq, ministra delegada ante la ministra de las Fuerzas Armadas, encargada de la Memoria y los Excombatientes
(Word - 14.4 KB)

publie le 12/11/2020

Subir