Discours de M. Patrick Flot (14 juillet)

Hoy, con motivo de nuestra Fiesta Nacional, celebramos juntos los valores de la república y de la democracia. Esta tradición es para todos los franceses un momento muy especial. Para mí, así como para mis compatriotas que viven en el exterior, el hecho de compartir esta conmemoración con nuestros amigos chilenos nos permite recordar que estos principios emancipadores proclamando la universalidad de los derechos humanos tuvieron una influencia significativa en el mundo y, en particular, en América Latina y Chile.

Esta plataforma común de valores nos permitió desarrollar con Chile una relación bilateral fluida y versátil en el plano político. Después de que la visita del Presidente Chirac en 2006 le dio un nuevo impulso, nuestro diálogo político se nutrió de numerosas visitas o contactos entre autoridades chilenas y francesas. Este partenariado privilegiado se hace extenso a todos los actores de la sociedad chilena : empresarios, círculos universitarios y científicos, el mundo cultural, las ONG. Para tomar sólo un ejemplo, no es anodino que el último Foro de Biarritz, que busca consolidar los lazos entre Francia, Europa y América Latina, tuvo lugar al final del año pasado en Santiago.

En definitiva, la renovación de nuestros lazos económicos y comerciales así como el desarrollo y la diversidad de los intercambios universitarios, científicos y culturales nos permiten proyectar con confianza nuestra relación bilateral hacia el futuro.

Queremos también consolidar la relación específica que une Chile con el continente europeo. Los alcances del Acuerdo de Asociacion, celebrado hace cinco años entre la Unión Europea y Chile, nos muestran el camino a seguir y a profundizar. Francia, que asumió al principio del mes de julio y para los próximos seis meses la presidencia de la Unión Europea, va a tener que lograr nuevos consensos político-institucionales en el proceso de integracion europea. Este ha sido siempre difícil y con altos y bajos, pero exitoso si se mira a largo plazo. Pensamos que una Europa más fuerte es útil para enfrentar juntos los desafíos del mundo globalizado. Las prioridades de la presidencia francesa –energía y cambio climático, pacto sobre migración, política agrícola común y seguridad alimentaria – reflejan este compromiso con las problemáticas internacionales actuales.

Para finalizar, permítanme dedicar la celebración de hoy del Día de Francia a una francesa por adopción que simboliza de manera tan acertada los valores de libertad, igualdad y fraternidad que nos convocan hoy. Y la verdad es que estamos muy felices que Ingrid Betancourt tenga la oportunidad de festejar junto a su familia este 14 de julio 2008 en libertad en Francia.

Muchas gracias.

publie le 20/01/2009

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