Discours de l’Ambassadrice (décoration Mme Gumucio 12/09)

Señora homenajeada, Estimada Manuela,
Señores miembros del Parlamento,
Señoras y Señores,
Estimados amigos,

Nous sommes réunis ce soir pour la remise des insignes de Chevalier de l’ordre national du Mérite à Madame Manuela Gumucio. Para mí, es al mismo tiempo un gran honor y un gran placer llevar a cabo esta ceremonia y dar la bienvenida en la Residencia de Francia a los miembros de su familia y a sus numerosos amigos.

Estimada Manuela,

El gobierno francés quiso, cuando decidió otorgarle esta condecoración, rendir un homenaje a una mujer que demostró en circunstancias difíciles cualidades intelectuales y valentía que suscitaron la admiración y el respeto.

Muy joven manifestó interés por la actividad política y el bien público. Por lo demás, tenía de quien salir, tomando en cuenta la admirable carrera de su padre, Sr. Rafael Gumucio Vives, elegido diputado varias veces antes de llegar al Senado y uno de los fundadores del movimiento democratacristiano en Chile. Después de estudiar periodismo, usted inicia, de 1970 a 1973, una carrera universitaria en Chile como profesora titular en el Departamento de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Católica. Luego ocurre el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y la muerte del Presidente Allende, lo que pone fin de manera trágica al gobierno de la Unidad Popular.

Afortunadamente usted escapa de la represión, pendiente de un hilo, y aquí está, condenada al exilio con su hijo Marco, de sólo algunos meses, hijo de Miguel Enríquez, secretario general del MIR, quien caerá algunos meses después bajo las balas de la DINA.

Decide entonces llegar a Francia donde residirá durante trece años. Reemprende allá su sobresaliente carrera universitaria. Profesora asistente en la Universidad de Paris VIII, defenderá en 1983 una tesis en sociología de la comunicación. En paralelo a sus investigaciones, trabaja como directora de programas televisivos pedagógicos en el CNDP y como formadora en el INA.

En París, afortunadamente, un entorno familial empieza a crearse de nuevo. Se reencuentra con sus padres, también en el exilio. Encuentra el Senador Carlos Ominami quien adopta a su hijo, que llevará en adelante su nombre. Durante estos años de exilio en este Paris del cual su madre tanto le había hablado durante su juventud, Ud. y su familia se integran a círculos de intelectuales y artistas, políticos también, franceses y chilenos, lo que explica sin duda muchos de sus compromisos posteriores. Su pasión y conocimiento por la televisión siguen creciendo y no hay duda de que los transmitió a su hijo Marco que escogió estudiar en la famosa Femis. Gracias a su oficio tanto universitario como de directora, a su compromiso intelectual y artístico en París, usted desarrollará igualmente un conocimiento profundo de nuestra capital, de nuestro país y de su mundo artístico e intelectual que la volvió una sutil especialista de nuestras cualidades (sin duda numerosas) y de nuestros defectos (espero limitados).

Finalmente, en 1986, decide regresar a Chile. Al principio investigadora al ORSTOM en misión en el Centro de Estudios de la Realidad Nacional de 1986 a 1988, crea en 1989 la productora Tevecorp y produce muchos programas para la televisión pública y privada durante 12 años.

En 2003, regresando a su interés por la investigación, funda el Observatorio de Medios Fucatel. Este instituto, que reúne universitarios y profesionales, único en su género en Chile, tiene por objetivo desarrollar mediante encuestas, publicaciones, debates y coloquios, una reflexión libre y valiente sobre los medios de comunicación chilenos. La calidad del trabajo efectuado bajo su influencia por este observatorio, el rigor intelectual y la probidad de su directorio, lo vuelven una instancia respetada e influyente, en particular frente a las autoridades políticas. Nombraré entre las investigaciones de Fucatel : Televisión y ciudadanía en 2004 ; Percepciones del sistema televiso y posicionamiento de los canales chilenos en 2005 ; Imágenes y percepciones de la prensa chilena en 2006.

Por fin, usted se ejercita a la escritura y publica su primera obra « Once Mil Vírgenes » en referencia a la leyenda de Santa Ursula qui habría muerto durante el sitio de Colonia en 383 en manos de Atila y de los Hunos con sus compañeras, prefiriendo el sacrificio a la esclavitud.

Estimada Manuela,

Con esta condecoración, Francia pretende honrar a una de las figuras esenciales del mundo de los medios de comunicación chilenos. Usted ocupa un lugar absolutamente destacado en el paisaje intelectual chileno. Sobresalió como productora y directora pero quizás aún más debido al papel de aguijón que siempre jugó en pos de una mayor democratización de los medios de información en Chile a través del Instituto Fucatel que usted fundó. 

La France vous a accueillie et reconnue comme l’une des siennes. Vous y avez conservé, dans le monde intellectuel et politique, de solides et durables amitiés. Avec cette distinction, elle entend aussi rendre hommage à une amie fidèle et dévouée qui lui a manifesté un attachement qui ne s’est jamais démenti.

Chère Manuela,

Au nom du Président de la République et en vertu des pouvoirs qui nous sont conférés, nous vous faisons chevalier dans l’ordre national du Mérite.

publie le 03/05/2010

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