Discurso Embajadora (Sr. Ominami)

Su Excelencia el Presidente del Senado Guido Girardi,
Honorables señores diputados,
Señora embajadora y señores embajadores,
Estimado Carlos,
Estimadas amigas y estimados amigos,

Es un honor y un agrado recibirlos hoy en la residencia de Francia para una ceremonia que ilustra perfectamente la relación de amistad que une Francia y Chile y es verdad que, en la persona de Carlos Ominami, revivimos años importantes de las relaciones entre nuestros dos países.

Aunque todos ustedes, su familia, sus amigos, conocen bien la historia de Carlos, quisiera recordar una trayectoria muy representativa de los lazos entre nuestros dos países. Representativa también de los períodos de la historia de Chile que fueron marcados por momentos algunas veces trágicos, otras veces felices, pero durante los cuales nuestros dos países se entremezclaron estrechamente.

Joven estudiante, Carlos no duda en tomar una posición y deberá, a causa de su compromiso, dejar Chile después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. Se refugia entonces en Francia donde cursa brillantes estudios en Ciencias económicas. Con un doctorado de Estado de Paris X Nanterre, trabaja como investigador ante el CEMAP y el CNRS. Publica varias obras de ciencias políticas en francés.

Durante su exilio parisino, Carlos constituye una familia con la Sra. Manuela Gumucio, igualmente refugiada en Francia, y adopta su hijo, Marco Enríquez, a quien transmitió sin duda su afición por la acción política.

Et votre fils, cher Carlos, qui n’a pu être présent aujourd’hui parmi nous, m’a adressé une lettre dans laquelle il dit toute son émotion de vous voir recevoir cette décoration que la France, qui vous a protégés, est le pays où il vous a connu, vous qui l’avez élevé et lui avez enseigné à comprendre la force culturelle et politique de notre pays.

En 1985, de vuelta a Chile, Carlos Ominami sigue sus trabajos de investigación (en el marco del CNRS, ORSTOM y CEPAL) y milita activamente en el seno del partido socialista por el retorno a la democracia en Chile. Este combate se corona de éxito con la victoria del NO en el plebiscito de 1988 y la posterior elección en 1990 del Presidente Patricio Aylwin.

Carlos desempeñó un papel importante en esta victoria participando en forma muy activa a la reflexión sobre las condiciones políticas y económicas de la transición democrática. Esto se confirmó con su nombramiento como ministro de Economía, puesto que asumió de 1990 a 1992, fijando las bases del desarrollo y del crecimiento del Chile democrático. Empieza luego una brillante carrera parlamentaria. Elegido senador por primera vez en 1994 y nuevamente en 2002, preside o participa en varias comisiones senatoriales y asume como Vicepresidente del Senado de 2007 a 2009.

Hoy, retoma este papel fundamental de reflexión, en particular en la Fundación Chile 21, instalada de nuevo en su centro histórico de la calle las Abejas. Está trabajando de lleno para dinamizar el debate político y económico en Chile.

Pero más allá de esta trayectoria política, intelectual y también de humanista y de militante de los Derechos humanos, quisiera evocar más detenidamente la del amigo de Francia y del artesano incansable de la relación franco chilena. Usted es gran conocedor de nuestra cultura y de nuestra historia política o social. En el plano académico, Carlos contribuyó, con sus trabajos en el CNRS, a intercambios particularmente fructíferos entre investigadores franceses y economistas y políticos sudamericanos. Quiero también recordar el cariño que le tiene a Francia, donde vivió como exiliado pero también como un pasador entre dos culturas y dos continentes.

Estimado Carlos, como usted bien lo sabe, la Légion d’Honneur es una distinción otorgada por méritos excepcionales. Cuando se concede a una personalidad extranjera, es por su contribución destacada en las relaciones de su país con Francia, especialmente si lo es en el grado de “officier”. Durante todos estos años, usted ilustró esta voluntad de acercamiento, de comprensión y de amistad entre nuestros dos países; la promovió en los puestos importantes que ocupó como miembro del Gobierno de Chile, como parlamentario. Como miembro activo del Grupo de Amistad Chile-Francia, no dejó de promover los encuentros entre parlamentarios de ambos países, facilitando los intercambios entre ellos y fortaleciendo así en Francia el interés por Chile. Su acción en beneficio de nuestros dos países lo hizo merecedor de este reconocimiento.

Estimado Carlos, por esta trayectoria de toda una vida, tan rica, tan variada, y por su acción permanente para darle fuerza a la relación franco chilena:

" Au nom du Président de la République, et en vertu des pouvoirs qui nous sont conférés, nous vous nommons Officier de la Légion d’Honneur. "

publie le 19/12/2011

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