Discurso del Ministro de Defensa Hervé Morin

Señor Ministro,
Estimado Francisco,

En Le neveu d’Amérique, Luis Sepúlveda evoca una vieja canción chilena que dice: « Dos puntas tiene el camino y en las dos alguien me aguarda ... ». Cada vez que me iré de París - donde amigos me esperan - para venir a Santiago de Chile, sabré que otro amigo me espera aquí y que el se llama Francisco Vidal. Gracias por tu recibimiento tan acogedor, gracias por estos dos días durante los cuales pudimos trabajar de manera tan fructífera.

Entre Francia y Chile existen varios puntos en común:

Tenemos una proximidad geográfica ya que somos dos países de América Latina. Ustedes lo son al Sur, nosotros un poco más al Norte. Además, tenemos una frontera común en tierras australes ya que después de Isla de Pascua está la Polinesia francesa.

Somos dos grandes países marinos. Me permito recordarles que Francia ejerce su soberanía marítima sobre once millones de kilómetros cuadrados. En consecuencia, nuestros países decidieron dotarse de dos grandes Armadas.

Somos ambos dos democracias, dos países aferrados a la paz y a la estabilidad del mundo, al multilateralismo.

Reconocemos el papel preponderante de la economía de mercado pero pensamos que es indispensable que esta economía esté regulada por el Estado.

Durante la visita a París de la Presidenta Michelle Bachelet, nuestros Jefes de Estado han deseado fortalecer nuestro diálogo estratégico y nuestra cooperación. Mi presencia aquí en Santiago –en cuanto a mí, es la primera vez que vengo aquí– se inscribe en esta línea de construir un nuevo lazo estratégico con Chile.

Mi estimado Francisco, Francia está de retorno en América Latina. Lo está, tú lo sabes, en Brasil, donde iré dentro de dos días. Queremos construir también con Chile una relación privilegiada y particular. Y esta relación debe apoyarse en especial sobre la cooperación militar y de defensa. Podemos tener entrenamientos y ejercicios comunes, como es el caso del ejercicio Salitre, y tienes delante de ti los mejores pilotos de las fuerzas aéreas francesas. Este ejercicio es el mejor ejemplo de una cooperación de entrenamiento, cooperación que queremos también ampliar con la llegada de oficiales chilenos en nuestros institutos militares. Trabajamos ya juntos al restablecimiento de Haití, lo hablamos ayer con la Presidenta Bachelet. Debemos igualmente iniciar una verdadera cooperación en materia de equipamientos, que no se limite solamente a una relación comercial entre vendedor y comprador. Sobre estas bases queremos construir las cosas.

Apenas llegado a París, pediré al Sr. Boissier, Presidente de la DCNS, de venir a Chile. Esta notable empresa, que tiene un saber industrial bien conocido aquí mediante el programa Scorpène, debe estar en capacidad de establecer lazos industriales con transferencias de tecnología y programas comunes. Debe hacerse lo mismo con EADS que debe iniciar conversaciones con ustedes, en especial mediante nuestra presencia reciente en las empresas brasileñas.

Quisiera recordarles que Francia es también un actor importante en Europa. Su Presidenta trabajó mucho en favor de la creación de Unasur y quisiera decir aquí que deseo de manera muy especial que América Latina se inspire del modelo europeo. Como europeo convencido, lamento profundamente que no seamos capaces de proponer al mundo entero otro modelo que no sea el modelo norteamericano, el modelo chino o el modelo indio. Los europeos crearon un modelo único que debe atraer al mundo gracias a los valores de igualdad y libertad, igualdad y diversidad, respeto de la ley y respeto de la libertad individual. Pero más allá, los europeos supieron aplicar un sistema de cooperación solidaria entre los Estados que se basa en los fundamentos jurídicos que los sostienen y los unen. El mundo, si permanece en un esquema de competición entre los Estados, se encontrará frente a un grave peligro. Entonces, mi más preciado deseo es que Unasur se inspire de este modelo único y que, gracias a él, podamos desarrollar aún más nuestra cooperación.

Pues bien, mi estimado Francisco, en tres meses tendran elecciones. La neutralidad política indispensable a un miembro de un Gobierno de la República de Francia en un país extranjero se impone pero quisiera sin embargo indicarte que, independientemente de lo que el futuro político reserve, estaré muy feliz de encontrarte en Francia en la próxima primavera para que podamos reforzar aún más los lazos de amistad que hemos sabido construir.

publie le 10/11/2009

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