El Terremoto: qué hace el Consulado?

La comunidad francesa instalada en Chile cuenta con alrededor de 11000 personas, que tienen derecho a preguntarse que ha hecho Francia por ellos teniendo en cuenta las cirscunstancias. El consulado ha respondido a la situación de crisis y lo que está previsto luego del terremoto.

Las zonas más afectadas son prioritarias

El expatriado francés llegado a Chile debe estar conciente que está instalándose en uno de los países más sísmicos del mundo. Por lo tanto, desde su inscripción en el consulado, recibe un folleto con los procedimientos previstos por el gobierno con el objeto de estar bien preparado en caso de alerta. Sin embargo, nunca es verdaderamente posible prepararse completamente para una catástrofe de esta amplitud y todo sistema tiene sus límites.

La gestión inmediata de la crisis

El rol del consulado en casos como éste es de crear los lazos entre las comunidades francesas instaladas en el territorio y Francia, especificamente con los responsables del comité de emergencia del Quai d’Orsay. Este contacto sirve en primer lugar para definir las necesidades más urgentes dentro de la urgencia. Informes completos pero concisos (las circunstancias lo obligan) son transmitidos por el Cónsul al comité de crisis del Quai d’Orsay con el fin de ayudarlos a determinar las prioridades y los medios que serán puesto a su disposición.

En este sentido, el gobierno francés ha sido uno de los primeros países en enviar ayuda, principalmente en respuestas a las solicitudes específicas de la Moneda. Concretamente, un avión fue enviado trayendo una maquina de diálisis directamente al dañado hospital de Talca; carpas y depuradores de agua en respuesta a las primeras necesidades de urgencia; productos no perecibles que fueron distribuidos a la comunidad francesa luego a los chilenos; finalmente un equipo de sismólogos y su material de punta, para paliar a aquellos aparatos chilenos destruidos.

A bordo se encontraban también dos médicos, enviados específicamente para la comunidad francesa más afectada y que no tenía acceso a cuidados corrientes; un sicólogo, que se encuentra todavía en la región de Bio Bio donde los traumas son más fuertes; 1 arquitecto civil de la ONG Architectes d’Urgence y dos ingenieros civiles. Luego de la inspección de los edificios del Estado francés, de las propiedades privadas de franceses que lo solicitaron, estos tres últimos están a disposición de todos en total colaboración con las autoridades chilenas para un trabajo de peritaje y de ayuda a la reconstrucción.

El otro objetivo, no menos importante del consulado, es de contactarse con los franceses expatriados para definir sus necesidades, prioritariamente a aquellos que se encuentran en las zonas más siniestradas.

Que todo el mundo esté tranquilo, el consulado reacciona, pero poniendo en prioridad sus medios al servicio de aquellos que han perdido todo o casi todo en la catástrofe. Entendiendo la imposibilidad de comunicarse con la región del Maule y del Bio Bio y luego de constatar que Santiago continuaba de pie, el Cónsul partió inmediatamente hacia el Sur para ayudar de mejor forma a los Franceses instalados en la zona crítica y de establecer el famoso informe para el Quai d’Orsay. Viajó con un convoy de víveres de primera necesidad y lo más importante para la población cortada del resto del mundo, un centro de comunicación y un grupo electrógeno.

En paralelo, el comité de crisis instalado en Santiago ha ayudado mucho a los viajeros franceses de paso en Chile para reunirlos con sus familias, volver a Santiago para algunos, encontrar un alojamiento complementario para aquellos que quedaron bloqueados en la capital y abandonar el país una vez que las vías aéreas se abrieran.

Y mañana?

Una vez que la situación de crisis inmediata pase, es necesario pensar en las necesidades de las comunidades:
La gestión de los ciudadanos franceses en el extranjero es muy diferente a aquellas aplicadas intra muros, la prioridad va hacia las personas de edad, enfermas o incapacitadas y a los niños en situación familiar difíciles, la población no activa.

Sin embargo, a medida que se vuelve a la normalidad, las ayudas pueden llegar para el resto de la población. Así, para las personas que han perdido su trabajo, la cámara de comercio ha puesto en marcha una bolsa de empleo subvencionado por el consulado.
_
Se organizó una reuníon con la Cámara Franco-Chilena con el objeto de hacer un balance con los empresarios y los trabajadores independientes. El consulado espera focalizarse en las situaciones individuales para poder ayudar de mejor manera a las personas en sus necesidades.

A semejanza de la teletón chilena, se proyecta una recolección de fondos para la comunidad francesa afectada y el Cónsul precisa que en esta etapa de asignación de becas escolares, los casos serán estudiados de manera personalizada y las asignaciones tomarán en cuenta los acontecimientos sísmicos y su incidencia en los sueldos o alojamientos de las familias.

Una vez el balance realizado, habrá que esperar la decisión del Quai d’Orsay que es el único habilitado para enviar los medios para alivianar los problemas de los expatriados. Cada caso es sometido a la apreciación del comité de emergencia parisina que da una respuesta y otorga los medios adecuados a las necesidades expresadas.

(Traducción libre)

publie le 26/09/2012

Subir