Llamado de Beijing sobre la preservación de la biodiversidad y el cambio climático [fr]

Llamado de Beijing sobre la preservación de la biodiversidad y el cambio climático, lanzado durante la visita de Estado del Presidente de la República Emmanuel Macron a China.

1. Recordando los compromisos tomados por la República Francesa y la República Popular China en la declaración conjunta de 25 de marzo de 2019 sobre la preservación del multilateralismo y la mejora de la gobernanza mundial y los dos comunicados de prensa trilaterales sobre el cambio climático con el secretario general de las Naciones Unidas, publicados en paralelo a las cumbres del G20 de Osaka y de Buenos Aires;

  • Recordando los objetivos, los principios y los compromisos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, las tres Convenciones de Río (Convenio sobre la Diversidad Biológica, Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático o CMNUCC), el Protocolo de Kyoto y la Enmienda de Doha al mismo, al igual que el Acuerdo de París, y celebrando los resultados de la Cumbre sobre la Acción Climática de las Naciones Unidas, que ponen de manifiesto los retos que plantea el cambio climático y la pérdida de biodiversidad;
  • Reafirmando su fuerte determinación para mejorar la cooperación internacional relativa al cambio climático para garantizar una implementación del Acuerdo de París total, eficaz y guiada por los principios de la CMNUCC, en especial el principio de equidad y de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y de las capacidades respectivas, a la luz de las diferencias existentes entre las distintas situaciones nacionales, al igual que para lograr que se respete el multilateralismo y para impulsar la cooperación internacional dirigida a combatir el cambio climático de manera conjunta desde el ámbito de la política y para promover conjuntamente relaciones internacionales que se basen en el respeto mutuo, la equidad, la justicia y una cooperación mutuamente beneficiosa;
  • Reafirmando su apoyo firme al Acuerdo de París, que consideran un proceso irreversible y una guía para actuar de manera contundente sobre el clima;
  • Reafirmando el compromiso tomado conjuntamente en el marco del G20 respecto de la racionalización y la eliminación progresiva y a medio plazo de aquellas subvenciones a las energías fósiles que sean ineficaces, que incitan al desperdicio, brindando a la vez ayuda específica a los más pobres;
  • Subrayando que los acuerdos comerciales deben ser compatibles con los objetivos de la CMNUCC, del Acuerdo de París y de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible;
  • Recordando que la pérdida de biodiversidad y el cambio climático constituyen una amenaza para la paz y la estabilidad internacional, la seguridad alimentaria, el desarrollo sostenible y la salud humana, y están estrechamente relacionados con la situación de los océanos y los bosques y con la degradación de la tierra y subrayando la necesidad de una gestión sostenible de las selvas tropicales, sumideros de carbono y zonas críticas para la biodiversidad a nivel mundial;
  • Celebrando la publicación del Informe de Evaluación Global sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas de 2019 de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas, al igual que de los dos informes especiales del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, uno sobre la tierra y otro sobre los océanos y la criosfera, y reconociendo la necesidad de fomentar y realizar cambios profundos para combatir los principales factores de pérdida de biodiversidad, en especial los cambios en el uso de las tierras y del mar, la explotación directa de organismos, el cambio climático, la contaminación y la propagación de especies exóticas invasoras;
  • Determinados a trabajar juntos sobre el vínculo que existe entre el cambio climático y la biodiversidad, así como a apoyar y trabajar concertadamente con otros dirigentes políticos para ofrecer una respuesta internacional y eficaz al cambio climático y a la pérdida de biodiversidad en la COP15 del Convenio sobre la Diversidad Biológica que se celebrará en 2020 en Kunming, China;

2. Resueltos a realizar esfuerzos sin precedentes para garantizar el futuro de las próximas generaciones, intensificar los esfuerzos internacionales de lucha contra el cambio climático y acelerar la transición hacia un desarrollo verde, bajo en carbono y resiliente frente al clima, nosotros, Emmanuel Macron, presidente de la República Francesa, y Xi Jinping, presidente de la República Popular China, reunidos en Pekín el 6 de noviembre de 2019, llamamos a todos los países y, dado el caso, a las autoridades subnacionales, las empresas, las ONG y los ciudadanos, a:

  • Acoger favorablemente las iniciativas internacionales dirigidas a luchar contra el cambio climático y detener la pérdida de biodiversidad.
  • Comunicar o actualizar sus contribuciones nacionalmente determinadas, en aumento con respecto a su nivel actual y que reflejen el mayor grado de ambición posible, y publicar, a más tardar en 2020, sus estrategias a largo plazo en relación con el desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero para mediados de siglo en el contexto del desarrollo sostenible.
  • Ratificar lo antes posible e implementar la Enmienda de Kigali al Protocolo de Montreal, considerando que dicha enmienda podría reducir el calentamiento en un 0,4 °C de aquí a finales de siglo y que la coordinación en la labor de mejora de la eficiencia energética de los sistemas de climatización y demás sistemas de refrigeración tendrá otros efectos beneficiosos para el medioambiente, en particular la reducción de las emisiones, así como para la salud pública y la seguridad alimentaria, y tomar medidas para mejorar la eficiencia energética en el sector de la refrigeración en todo el mundo.
  • Valorizar, conservar, restaurar y utilizar la biodiversidad con sabiduría, para fomentar la movilización de todos los actores y las partes interesadas y apoyar la elaboración y la implementación de un marco mundial de la diversidad biológica posterior a 2020 ambicioso y realista.
  • Fomentar los compromisos y las contribuciones concretas y comprobables de actores y partes interesadas de todos los sectores en favor de la conservación de la biodiversidad, para estimular y apoyar la acción pública en materia de promoción de un marco mundial de la diversidad biológica posterior a 2020 consistente, en el contexto de la agenda de la acción «de Sharm el-Sheij a Kunming para la naturaleza y los pueblos».
  • Unir fuerzas con vistas a la celebración del Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN, que tendrá lugar en Marsella en junio de 2020, con el fin de lograr resultados ambiciosos y realistas que permitan ayudar en la preparación del marco mundial de la diversidad biológica posterior a 2020.
  • Fomentar un compromiso activo de los dirigentes políticos al más alto nivel en favor de la biodiversidad en la COP15 del Convenio sobre la Diversidad Biológica sobre la «Construcción de una civilización ecológica, un futuro común para todas las formas de vida del planeta», para concretizar la ambición de vivir en armonía con la naturaleza de aquí a 2050, y definir y adoptar un marco mundial de la diversidad biológica posterior a 2020 ambicioso y realista, fundado en las Metas de Aichi para la biodiversidad y lo aprendido de la implementación del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020, que es conforme con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y trata de los principales factores de pérdida de biodiversidad.
  • Trabajar juntos en la definición de las etapas para revertir la tendencia a la pérdida de biodiversidad de aquí a 2030, protegiendo una parte cada vez mayor del planeta, en especial aquellas zonas particularmente importantes para la biodiversidad y los servicios de los ecosistemas.
  • Apoyarse en la coalición para soluciones basadas en la naturaleza codirigida por China y aprovechar las soluciones basadas en la naturaleza para tratar de forma coherente la pérdida de biodiversidad, la mitigación y la adaptación al cambio climático, al igual que la degradación de la tierra y los ecosistemas. Reconocer que las soluciones basadas en la naturaleza son un componente fundamental de todos los esfuerzos internacionales realizados para alcanzar los objetivos de la CMNUCC y del Acuerdo de París, al igual que los Objetivos de Desarrollo Sostenible, dando apoyo a los servicios de los ecosistemas vitales, la biodiversidad, el acceso a agua dulce, la mejora de los medios de subsistencia, una alimentación sana y la seguridad alimentaria gracias a sistemas alimentarios sostenibles.
  • Comprometerse, en perspectiva de la década 2021-2030 de las Naciones Unidas para la restauración de los ecosistemas, a tomar medidas adaptadas y ambiciosas para interrumpir y lograr que la degradación de los ecosistemas terrestres y marinos y la pérdida de biodiversidad retrocedan, y a restaurar al menos el 30 % de los ecosistemas degradados que puedan ser restaurados, para contribuir en la mitigación y adaptación del cambio climático, en la protección de la biodiversidad, la lucha contra la desertificación y la degradación de la tierra, al igual que en la seguridad alimentaria.
  • Luchar contra los delitos contra el medioambiente, en particular el contrabando y el tráfico de especies de la fauna y la flora en peligro de extinción y productos procedentes de estas especies, así como el traslado transfronterizo ilegal de residuos sólidos, prohibiendo la entrada y la salida ilegal de estos objetos por sus fronteras.
  • Proteger todos los ecosistemas fundamentales, incluidos los montañosos, los acuáticos, los forestales y las praderas, que son zonas críticas para la biodiversidad, estudiar su papel en la lucha contra el cambio climático y disminuir nuestra respectiva huella en los bosques, en particular los efectos de la agricultura y la explotación forestal.
  • Movilizar a todos los Estados para elaborar un instrumento internacional jurídicamente vinculante en el marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, relativo a la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad marina de las zonas que no dependen de la jurisdicción nacional (BBNJ).
  • Luchar contra los residuos marinos, en especial los residuos plásticos y los microplásticos, y tomar sin demora medidas nacionales apropiadas para prevenir y reducir significativamente el vertido de residuos plásticos y de microplásticos en los océanos.
  • Promover la conservación y la restauración de los ecosistemas marinos.
  • Promover la conservación de la fauna y la flora marinas del Antártico, de conformidad con la Convención sobre la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, y seguir debatiendo sobre la conservación y el uso sostenible de los recursos biológicos marinos del Antártico, incluido el establecimiento de un área marina protegida en el Antártico.
  • Respetar el compromiso tomado por los países desarrollados consistente en reunir y aportar una contribución anual de 100 000 millones de dólares estadounidenses a la financiación para el clima de aquí a 2020 y fijar una nueva suma colectiva que supere este umbral de 100 000 millones de dólares estadounidenses anuales de aquí a 2025, teniendo en cuenta las necesidades y las prioridades de los países en desarrollo. A este respecto, el Fondo Verde para el Clima desempeña un papel fundamental, puesto que es una de las herramientas más importantes a la hora de reunir recursos económicos para las inversiones bajas en carbono y resilientes en los países en desarrollo.
  • Llamar a las instituciones de financiación del desarrollo públicas, nacionales e internacionales, al igual que a sus redes de cooperación, como el International Development Finance Club, a tomar en cuenta los efectos positivos y negativos que su financiación tiene sobre el clima y la biodiversidad, de acuerdo con los objetivos de la CMNUCC, el Acuerdo de París y el Convenio sobre la Diversidad Biológica.
  • Reunir recursos adicionales procedentes de todas las fuentes, ya sean públicas o privadas, a nivel nacional e internacional, tanto para la mitigación como para la adaptación al cambio climático; compatibilizar los flujos financieros con las estrategias que conduzcan a un desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero y resiliente al cambio climático y que incluya, entre otras cuestiones, la preservación y el uso sostenible de la biodiversidad, la preservación de los océanos y la lucha contra la degradación de la tierra; lograr que la financiación internacional, en particular en el ámbito de las infraestructuras, sea compatible con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el clima.

publie le 20/11/2019

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